La entrada cuesta 12 euros en taquilla (10 en Servicaixa, pero ya es demasiado tarde para eso), aunque un cartoncito plastificado que me acredita como participante me ha hecho pasar gratis.
Dentro de un par de horas toda esta gente me aplaudirá, pero de momento paso desapercibido entre la multitud y puedo caminar tranquilo por las diferentes paradas de la feria. Compro algodón de azúcar de fresa (¿es que hay de otro sabor?), me lo como de pie, mirando como limpian la pista de sangre y saliva.
- Es una guarrada ¿eh?
- No sé
- Yo es el tercer año que vengo, es un poco duro pero me alegra el día
- ¿Por qué?
- No sé, nos quejamos mucho cada día, que si esto lo otro, que tenemos problemas, pero luego veo a estos tíos y joder, tampoco estoy tan mal ¿sabes? podría ser como estos colgados
- Yo soy como estos colgados
- ¿Vas a participar? Lo siento. Joder, vaya cagada. A mi me mola todo este rollo eh, ya te he dicho que es el tercer año que vengo.
- No pasa nada, a mi también me parece triste.
Se marcha. Con cara de preocupado supongo, aunque no he despegado la mirada de la pista salvo para continuar comiendo el algodón de azúcar. Ya está, lo he acabado. Tengo que buscar una fuente, tengo todos los dedos pegajosos.
Es muy fácil distinguir a la gente que va a participar. Han habilitado una zona especial. Ahora mismo proyectan Titanic. Son un grupo de unas diez personas, sentados en sillas plegables, llorando desconsolados. Nunca he entendido porqué Leonardo di Caprio no se sube también a la puerta en la que flota Rose. Caben los dos perfectamente. Espera. Han dicho algo por megafonía. Sí. Ya nos toca.
Poco a poco el público se va amontonando alrededor del presentador. Ya no queda nadie en las paradas. Las sillas plegables están vacías (Leonardo ha visto que ya nadie miraba y se ha subido a la puerta). Nos llaman por nuestros nombres para que acudamos a la parte central de la pista. Mientras camino la gente me zarandea por el hombro, Ánimo joder, vas a ganar campeón, me frotan como si diera suerte y me dan palmaditas.
El presentador vuelve a reclamar su pequeña parcela de protagonismo. Chicos, quiero juego limpio, sabéis perfectamente las reglas. Tenéis cinco minutos para concentraros, podéis usar la imaginación, los recuerdos, o incluso algún objeto, después solo se os permitirá un único lanzamiento. El que llegue más lejos gana.
Esta última frase la ha acompañado de un gesto de la mano, desde arriba hacia abajo partiendo el aire, que ha arrancado los aplausos de los presentes. El primer participante se coloca en la zona de lanzamiento. Tiene los ojos hinchados. Abre un álbum de fotos, en el que se le puede ver en una playa abrazado a una chica. Los dos sonríen. Ella está buena, por cierto. En seguida le empieza a temblar la barbilla. Lanza. No esta mal, pero no ganará. La segunda ha venido con su hermana mayor, que lleva ya tiempo cuchicheando en su oreja. Hasta para esta mierda me necesitas, ¿es que no sabes hacer nada tú sola?, mejor dicho ¿es que no sabes hacer nada?, eres patética. La concursante grita algo así como cállate cállate y dispara. Una buena marca, el público aplaude.
Poco a poco se van sucediendo todos los participantes, con diferentes técnicas y resultados. Por fin me toca, se me ha hecho eterno. Me coloco en la tarima. Debe haber un nombre para esos nervios que golpean entre el estómago y el pecho cuando va a pasar algo importante. Cierro los ojos para no ver los corazones de los demás ensangrentados en el suelo. Respiro hondo. Disparo.
Sirag.
Genial.
Me entristece que dispare. Sobretodo porqué no entiende cómo Leonardo no se sube a la puerta. Además yo también creo que al final siempre se sube.
No sé si hay un nombre para lo que dices, pero debería haberlo.
Abrazo
es demasiado bueno, deberian prohibirlo
Como se me ha podido pasar semejante blog por alto?
A favoritos.
De cabeza.
Cada dia me das un poquito mas de miedo, pero tranquilo, mi miedo crece al mismo ritmo que la admiracion que siento hacia tu persona, o concretando, tu cabeza. Cuando seas famoso me dejaras chuparte la frente a pesar de todo, espero.
Saludos.