Responde No, todavía no he acabado. Era un sueño. Alguien se acerca, recoje una fotografía del suelo y se la ofrece. Con cuidado. Esta fría. Se gira y mira nerviosa a los lados hasta que pasan unos segundos y comprende. Bueno, tampoco es para tanto.
La misma silla, vacía. La coge con dudas, y la mira. Aspiración exagerada de aire que podría acabar con todos los muebles de la habitación en su estómago.
Dice ¿Estás segura de haber acabado de soñar? Se sienta y deja que el mar moje sus pies. Hace frío. Hay flores en la playa, sin ninguna razón aparente. Deberías volver a casa.
Llueven fotos. Cosquillas. Con la punta de los dedos coje una ola. Empieza a tejer. Nota la arena entre los dedos de los pies. Se hace la luz, como en un cuento bíblico o en una discoteca a las cinco de la mañana. Ella retrocede torpemente hasta dar con la espalda en la pared.
Hay una mujer tejiendo, sentada en una silla de madera, en el techo.
Tienes razón, es hora de volver.